Mascarillas capilares caseras que te costarán muy poco dinero

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Mascarillas para el cabello caseras

¡Mi reino por una mascarilla que se adapte exclusivamente a mis necesidades! Muchas de nosotras lo hemos dicho o, por lo menos, lo hemos pensado. ¿Cuántas veces nos hemos quedado delante de las estanterías de las mascarillas capilares, en los supermercados? Leyendo una y otra vez las propiedades, sobándonos el pelo para saber si lo tenemos ese día graso o seco, comprobando las puntas, mirando qué aromas tiene, si nos dejará bien el pelo… Para luego, repetir la misma rutina a la semana siguiente, porque no nos gusta esa mascarilla.

¿Por qué queremos una mascarilla las que tenemos el pelo graso? Porque muchas queremos disfrutar de la soltura del cabello y la suavidad, sin tener que poner una pizca de grasa en nuestras raíces, por eso lo queremos. ¿Y las del pelo seco? Pues porque necesitamos una mascarilla que sea de verdad hidratante, que no se limite a dejarnos el pelo suave tras la ducha y tras media hora, vuelva a estar seco.

¡Pero esta vez no! Esta vez, conseguiremos una mascarilla que se adapte a nuestras necesidades verdaderas, porque lo haremos nosotras mismas. Basta ya de dar vueltas por los pasillos llenos de mascarillas que nos prometen mucho y no hacen nada. Esta vez, nosotras tomamos el control.

Para poder crearla, necesitamos saber qué tipo de pelo es el que tenemos, si graso o seco. Cuando lo descubramos, ya podemos ponernos manos a la obra. Necesitamos:

· Arcilla blanca: Nuestro gran aliado. Posee muchas propiedades tanto para la piel como para el cabello. Está recomendado para el cabello graso, porque es capaz de regular la grasa del pelo, de manera sencilla y es 100% natural.

· Esencia de limón, lavanda, kiwi: Lo que te apetezca, ya que lo usaremos para darle aroma fresco, que es lo que a muchas nos encantan.

· Agua tibia: Si puede ser mineral, mejor. ¿Por qué? Porque la del grifo viene con más o menos cal, hay que usar una de menos fuerza, porque si no, a la larga, nos estropea el pelo.

· Aceite de almendras o de coco, para aquellas que tienen el pelo seco. Éste es el ingrediente extra que os aportará una hidratación perfecta.

Simplemente tenemos que mezclar un vaso de agua tibia con unas gotas de esencia. Puedes poner la cantidad que quieras (tampoco digo que te eches medio frasco). Cuando ya esté bien aromatizada, cogemos la arcilla y sacamos tres cucharaditas colmadas. Las iremos incorporando de una en una al vaso de agua.

Mascarilla en caso de cabello seco:

Añadimos en el agua tibia, junto a la esencia, dos cucharadas de aceite de almendras o de coco (en el caso de usar aceite de coco capilar, las esencias sobran), consiguiendo así la hidratación natural y completa que necesitas.

Aquí es donde hay que jugar un poco con las medidas porque no todas tenemos el mismo concepto de vaso de agua. Lo normal sería 200ml, pero hay vasos más grandes y más pequeños, por eso hablo de que hay que ir jugando con las cantidades, porque necesitamos que se convierta en una mezcla pastosa. Si está muy líquida, échale más arcilla y corrige la cantidad de esencia. Si está muy espesa, échale un poco más de agua, o será muy complicado extenderla luego.

Ahora toca echársela en el cabello. ¿Cuándo? El día que vayas a lavarte la cabeza y antes. Es decir, media hora antes de entrar en la ducha aplícatela sobre el pelo seco. Déjala que actúe a su aire. Se endurecerá, pero tranquila, luego con el agua sale. Procura aclarártelo bien con agua tibia para que no queden restos de arcilla.

Y voilá, pelo sedoso, ligero, hidratado a la perfección y muy sano. Con el sutil aroma de la arcilla blanca, junto a nuestras esencias favoritas. No dejes de hacerte este tratamiento una vez a la semana. Tu cabellera te lo agradecerá.

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